San Moisés el Negro

San Moisés El Negro (también llamado el Moro o el Etíope), era el sirviente de un cortesano egipcio cuando escapó para liderar una peligrosa banda de asaltantes y bandoleros.

Era tan su corpulencia física, que se dice que Moisés mató sin ayuda cuatro carneros que había robado, los ató por las patas, cruzó el río nadando y caminó muchos kilómetros con ellos para comer con sus compinches.

Poco se sabe de su conversión, pero lo mas probable es que se haya escondido en un monasterio para huir de las autoridades o de alguna banda rival. El hecho es que se hizo monje en el monasterio de Petra, en el desierto de Esquela, donde se cuenta que peleó contra cuatro asaltantes, a los cuales convenció de tomar los hábitos. Sin embargo, Moisés no podía vencer su violento temperamento, cosa que lo entristecía profundamente.

Al ver su frustración, San Isidro Abad le condujo a la terraza del monasterio una mañana y le explicó que así como la luz vence muy lentamente a las tinieblas, lo mismo sucede en el alma.

El santo mejoró poco a poco mediante el trabajo, la caridad y la oración hasta que Teófilo, Arzobispo de Alejandría, le ordenó sacerdote. Después de la ordenación, cuando se hallaba todavía revestido del alba, el arzobispo le dijo: “Ya lo ves, padre Moisés, el hombre negro se ha trasformado en blanco.” San Moisés replicó sonriendo: “Sólo exteriormente. Dios sabe cuan negra tengo el alma todavía.”

Por desgracia, Egipto vivió una época de inseguridad donde tribus bárbaras procedentes de otras regiones de África asolaban pueblos y comunidades. Un día, cuando una horda de bárbaros venía en camino para saquear su monasterio, San Moisés decidió no organizar la defensa del mismo y ordenó a sus monjes que huyeran, diciendo: “El que a hierro mata a hierro muere.”

El santo permaneció en el monasterio con otros siete monjes. Sólo uno de ellos escapó con vida. San Moisés tenía entonces setenta y cinco años. Fue sepultado en el monasterio llamado Dair al-Baramus, que todavía existe.

2017-12-01T04:08:15+00:00